El horror, el horror,
la piel fría de ser amado,
un rostro conocido,
una montaña de brazos amontonados
cerca de un río.
El camino de los votes
deshaciendo lentamente
las paredes del río,
el camino de los votes.
Una montaña de mentiras,
con los dedos de sus manos
hinchados como globos
al pasar unos días de calor.
No hay traición más grave
a los ojos del cielo
que ser jueces con
hachas en las manos.
martes, 5 de julio de 2011
viernes, 10 de junio de 2011
Ahora te tengo acá, dando vueltas
entre mi tiempo y mi vida.
Ordenando mis cajones,
desordenando mi cama.
No veo una mañana solo.
No veo un sol solo.
No veo algo sin vos.
Y estoy aprendiendo a hacer nudos fuertes,
para poder atarte y que no te vayas lejos.
Las piernas allá, lejos.
A veces te pienso como si estuvieses
atrapada en una tela araña hecha con
mis neuronas, retorciéndote, atrapada adentro.
Y yo soy la araña que te mira con ocho ojos
para que no te vayas. Para que estés cómoda
y contenta.
entre mi tiempo y mi vida.
Ordenando mis cajones,
desordenando mi cama.
No veo una mañana solo.
No veo un sol solo.
No veo algo sin vos.
Y estoy aprendiendo a hacer nudos fuertes,
para poder atarte y que no te vayas lejos.
Las piernas allá, lejos.
A veces te pienso como si estuvieses
atrapada en una tela araña hecha con
mis neuronas, retorciéndote, atrapada adentro.
Y yo soy la araña que te mira con ocho ojos
para que no te vayas. Para que estés cómoda
y contenta.
lunes, 16 de mayo de 2011
nos vamos volviendo
de agua
como el sol a la noche
como el jugo de fruta
y las piedras de sal.
salen bichitos de abajo
de los ladrillos húmedos
y te van a mirar de cerca,
como yo.
todavía no entiendo
a todos nos van a venir
a redimir las llamas,
las alas de los ángeles del cielo.
todavía no lo entiendo.
apago la estufa
porque soy de fuego.
nos vamos de agua
volviendo,
nos cubre una capa
de hojas vivas
de árboles del desierto.
no entiendo,
te miro. te mido.
soy cierto.
el fuego te trenza el pelo,
se trenza en el cielo
y nos sentamos en
una pila de ladrillo húmedos e insectos.
no sé, no entiendo
de agua
como el sol a la noche
como el jugo de fruta
y las piedras de sal.
salen bichitos de abajo
de los ladrillos húmedos
y te van a mirar de cerca,
como yo.
todavía no entiendo
a todos nos van a venir
a redimir las llamas,
las alas de los ángeles del cielo.
todavía no lo entiendo.
apago la estufa
porque soy de fuego.
nos vamos de agua
volviendo,
nos cubre una capa
de hojas vivas
de árboles del desierto.
no entiendo,
te miro. te mido.
soy cierto.
el fuego te trenza el pelo,
se trenza en el cielo
y nos sentamos en
una pila de ladrillo húmedos e insectos.
no sé, no entiendo
miércoles, 16 de marzo de 2011
Juan martilla todos los días las patas de su cama de vidrio, y por la tarde pega los añicos con poxi. Se levanta, descose los bolsillos de su saco y los cose en otro lado.
En la cabeza tengo un millón y medio de cosas. No de plata para comprar cosas, sino de cosas.
Juan desempolva todos los inviernos las bolsas de goma, y las llena con agua caliente para olvidarse del invierno y seguir con lo que más le gusta hacer.
Me dan vuelta nubes de miedo y agua de tamarindos.
Juan tuesta con su rayo de fuego armado con espejos unas rodajas de pan para después humedecerlas con mermelada.
Siento cómo se me abollan las ideas adentro, como los autitos que flotaban y se golpeaban en las imágenes del tsunami de Japón.
Juan a veces no es solo Juan, y juega con otra gente, con muñequitos de plástico anaranjado, y le convida tostadas a la gente.
El mar es como un gran vómito que da la vuelta al mundo y nos tira la posta.
Soy un imbécil. A veces no pienso en nada.
Juan duerme. Cuando quiere duerme. A la tarde, no a la tarde, no no a la tarde.
Voy a plantar un laurel en una maceta celeste, quizás ayude.
Juan se despierta siempre con ganas de hacer pis, y lo hace, como los más grandes.
La tierra es como nuestra mente, llena de lombrices.
No me sirvió de casi nada. Pero ahora tengo algo para regalarte cuando vuelvas.
Juan quiere un carro de supermercados para caminar por la calle y levantar todo lo que se le ocurra y lo que entre.
No quiero que vuelva a pasar.
La grasa es algo que nos invade y nos tapona, pero todo no puede.
En la cabeza tengo un millón y medio de cosas. No de plata para comprar cosas, sino de cosas.
Juan desempolva todos los inviernos las bolsas de goma, y las llena con agua caliente para olvidarse del invierno y seguir con lo que más le gusta hacer.
Me dan vuelta nubes de miedo y agua de tamarindos.
Juan tuesta con su rayo de fuego armado con espejos unas rodajas de pan para después humedecerlas con mermelada.
Siento cómo se me abollan las ideas adentro, como los autitos que flotaban y se golpeaban en las imágenes del tsunami de Japón.
Juan a veces no es solo Juan, y juega con otra gente, con muñequitos de plástico anaranjado, y le convida tostadas a la gente.
El mar es como un gran vómito que da la vuelta al mundo y nos tira la posta.
Soy un imbécil. A veces no pienso en nada.
Juan duerme. Cuando quiere duerme. A la tarde, no a la tarde, no no a la tarde.
Voy a plantar un laurel en una maceta celeste, quizás ayude.
Juan se despierta siempre con ganas de hacer pis, y lo hace, como los más grandes.
La tierra es como nuestra mente, llena de lombrices.
No me sirvió de casi nada. Pero ahora tengo algo para regalarte cuando vuelvas.
Juan quiere un carro de supermercados para caminar por la calle y levantar todo lo que se le ocurra y lo que entre.
No quiero que vuelva a pasar.
La grasa es algo que nos invade y nos tapona, pero todo no puede.
jueves, 10 de febrero de 2011
Ya no tengo que buscarlo
ni pensar metáforas para hablar de él
ni desear nada que me arrastre a la playa.
Ya le puse un nombre.
Entonces, ahora
camino sin saber que escribir, porque antes lo hacía por él,
como un leñador que ha talado un bosque entero.
Y ahora el Amor está lleno de cosas palpables,
de momentos, de sentimientos.
Por eso no escribo hace mucho.
ni pensar metáforas para hablar de él
ni desear nada que me arrastre a la playa.
Ya le puse un nombre.
Entonces, ahora
camino sin saber que escribir, porque antes lo hacía por él,
como un leñador que ha talado un bosque entero.
Y ahora el Amor está lleno de cosas palpables,
de momentos, de sentimientos.
Por eso no escribo hace mucho.
viernes, 21 de enero de 2011
la pampa
la hermosura
de trepar con vos a una enrredadera,
correr las penas nuestras y las vacas de otro
y soltar
en el fondo del agua
un globo para que suba
y se escape
de trepar con vos a una enrredadera,
correr las penas nuestras y las vacas de otro
y soltar
en el fondo del agua
un globo para que suba
y se escape
jueves, 6 de enero de 2011
soñé
estábamos acompañando a un ejercito de alguna religión árabe…tenían un báculo de forma extraña q a veces era tridente con el cual movían la galaxia desde su centro y acomodaban las cosas. Su dios detestaba la música…en un camino había un ejercito de divinidades hecho de bronces, íbamos por un camino desértico, y en algún momento pasamos de una época antigua a una ruta y en autos, no puedo recordar porque detestaba la música ese dios.-
Suscribirse a:
Entradas (Atom)