miércoles, 11 de enero de 2012

Marc Chagall







Un hilo y una caña
envueltos en papel de seda
rojo azul apretado
se rojea y azulea el cielo
mientras vuela colgando del
hilo el enorme barrilete,
y por debajo van floreciendo casas
con jardines de techos negros y azules
y rojos y verdes como el frío que se cuela
por debajo de la puerta.

Cuando el hilo se corta ya no es hilo,
y el barrilete barre el cielo
amontonando las estrellas
para que la señora que limpia las junte.

Me cansa ver todas imágenes parecidas,
es como hablar siempre del clima
con el taxista porque creemos que
el pobre tío no sabe de otra cosa,
como si no pudiésemos hablar de las estupideces
que hablaban los del club de la serpiente
sobre un coche que se paga por hora.

O hablar volando sobre un barrilete
mientras el ver y el azul y el amarillo
se agarran y forman colores en el cielo.

como un barrilete.

sábado, 7 de enero de 2012

Q

-Pareceme, Sancho, que tienes mucho miedo.
-Sí tengo -respondió Sancho-, mas ¿en que lo hecha de ver vuestra merced ahora más que nunca?
-En que ahora más que nunca hueles, y no a ámbar -respondió Don Quijote.

martes, 29 de noviembre de 2011

No hay nada,
entre las cosas creadas por el hombre,
más productivo que el vidrio.
Se puede tejer un pulóver, con fibra de vidrio
para abrigar a los viejitos que ya tienen la vida perdida
y se quieren abrigar en el calor de la piel abierta,
de la sangre tibia.

Se puede mirar a través de un circulito
y ver, siempre ver, más claro que con el ojo desnudo,
ver como el tiempo se frena en seco, en un papelito.

También se puede, con un poco de ingenio,
crear jaulas hermosas para que vuelen los peces y no se escapen
ni se sientan perdidos en el aire.

¿También se puede?

El vidrio roto también es arte. Las lineas,
los trozos alargados o cuadrados.
Un florero con palos de vidrio.

Por las noches,
cuando el calor del colchón suena como un despertador
salgo con bolitas de vidrio en la mano
y con una pistola de aire se las disparo a los vidrios de las lámparas
de los autos, de las ventanas.
Porque me gusta ver todo un poco roto.
Porque ver las rayas de vidrio, las astillas de vidrio,
los cristales del vidrio
me deja ver también que
detrás del vidrio hay vidrio que se rompe
y se ve raro.

Porque ya lo dije antes,
no hay nada, entre las cosas creadas por el hombre
más productivo que el vidrio.
escribir sobre la arena, para que a la noche la marea
borre todo
imprimir con tinta al agua, para que a la noche la marea borre todo
escribir como en art atak, con azúcar o con tiza
para que a la noche la marea borre todo

escribir con pis en la nieve, para que a la mañana el sol borre todo
escribir en un pan de manteca, para que a la mañana el sol borre todo
escribir con helados de agua, para que a la mañana el sol borre todo

escribir con bollos de papel, para que a la tarde el viento se lleve todo
escribir en los pétalos de las amapolas, para que en el verano el viento se lleve todo
escribir con las plumas de los canarios, para que a la tarde el viento se lleve todo

escribir en papel, escribir en el disco rígido de la máquina, escribir en los márgenes de los libros de otros,
escribir “mierda” en muchos lados.
Escribir para leerlo y que se lo lleven todos.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Acá en La Plata cada número es una calle
y cada pedazo de tierra una buen lugar para
ensartarle treinta departamentos.

Se remontan solos en el cielo
los panaderos que fuimos arrancando de
los patios de tierra. Nadie les pone un hilo
para llevarlos a pasear y divertirse.

Acá en La Plata cada calle es una persona
que se estira de punta a punta para llegar a la nada,
y cada adoquín termina siendo un estorbo.

Las hormigas tejen redes en el suelo
Que terminan debajo de las casas.
No hay veneno que alcance para matarlas
Y los caracoles se debilitan por el hambre.

Acá en La Plata cada tipo es un artista
que no escucha a nadie, que crea solo, sin leer,
y se re-con-tra-ca-ga en todos.

sábado, 30 de julio de 2011

La otra vez, un viernes después de un jueves,
un viernes de lluvia que salpicó a un jueves,
salimos los dos solos a patear las flores
las flores empapadas sobre barros de nidos.

Tu risa como un empedrado de adoquines blancos,
el sol de los jueves y de los sábados,
el lápiz en la vereda de los viernes nublados,
marcando las veces en la lluvia del viernes.

Estamos diluidos, diluidos,
La lluvia, la lluvia nos borró los bordes.

Otra vez se mueven tus dedos con los cables,
mi cuerpo con tus dedos con los cables,
mi vida con tus dedos con tus brazos con tus dientes.
Estamos pisando el barro y los pétalos.

Afuera las sillas, los televisores, las radios,
el miedo a gritos, los dedos encerrados.
Adentro la lluvia, los cables y los dos nosotros,
la memoria de los lunes, los sábados y los martes.

La lluvia, la lluvia nos borró los bordes.
Estamos diluidos, diluidos,

La lluvia nos desnuda hasta los pies,
nos saca el pelo como a los ángeles,
y vos más hermosa todas las veces,
y el sol de nuevo detrás de todos.

Estamos diluidos, divididos,
la lluvia nos borró los bordes.
Estamos diluidos, diluidos,
ahora somos todo.

martes, 5 de julio de 2011

poema para ser leído después de ver APOCALIPSIS NOW

El horror, el horror,
la piel fría de ser amado,
un rostro conocido,
una montaña de brazos amontonados
cerca de un río.
El camino de los votes
deshaciendo lentamente
las paredes del río,
el camino de los votes.

Una montaña de mentiras,
con los dedos de sus manos
hinchados como globos
al pasar unos días de calor.

No hay traición más grave
a los ojos del cielo
que ser jueces con
hachas en las manos.