sábado, 7 de noviembre de 2009

El lenguaje no vasta.
Un poema es como querer construir
una casa con ladrillos de manteca.
Describir un televisor con palabras no se
puede. -No. No. No! Te dije que no.
Un televisor es de plástico
y las palabras de nada.
Intento,
cada noche y cada día,
tratar de hacer, con las miles
de palabras que tengo,
algo semejante al mundo
o al no-mundo, y ni siquiera.

Sé que hay cosas más complejas
que un televisor, y cosas más complejas
que las palabras, incluso las complejas.
Pero no son tampoco de plástico,
Son de nada, como el alma
o lo que odio, o pienso, o amo.

9 comentarios:

  1. BRAAAAAAVO

    el niño martín es un poeta

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  2. las palabras son tanto que hasta tienen espacio en la ironía: viven en el silencio. gracias por marcarme el camino hasta acá! nos leemos!

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  3. buenisimo!
    ahora, comuniquemonos diferente.
    no?

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  4. buenas. últimamente sin encontrar temas para la palabra, o algún huequito donde empezar a escarbar. saludos.

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  5. Apagar el televisor y encender palabras, sin geroglíficos, esas que van directo al centro del llanto, del coraje, del placer, esas que sirven para amar...

    Bien Martín, abrazos...

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  6. turritas las palabras.
    Las que tenes, y las que no tmb.

    ah, y gracias!

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  7. mmmm, manteca.!!excelente..






    ojo al piojo.:D
    Salú

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  8. Las palabras son de nada, pero duran mucho más que las televisiones de plástico.

    Tremendo

    Saludos

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  9. exige cosas nuevas, si. y sangre también.
    pero todavía no está seguro de saber que es lo que quiere

    todavía.

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