lunes 23 de enero de 2012

antes de que me vean bajar la escalera, me voy por debajo de la puerta para que no me pise nadie...

domingo 22 de enero de 2012

Estoy cansada, me duelen los
lunares que me crecen
como yerba buena en la panza.

Me voy poniendo cada vez,
a cada rato más blanca
como una tela de arañas
que me cubren las arañas
con su tela blanca.

A la mañana toda la ciudad
estornuda, y se le salen
los mocos por las narices
hasta las diez de la mañana.

Parecen relojes, me dice
mi hijo, mirando las tela de araña,
mañana, mañana vas a ver
que no puedo ni abrir
las manos para darte algo

todo el mundo muere a la misma hora
se apagan y se prenden como adornos navideños
y entre el 8 de diciembre
y el seis de enero, se va terminando.
Sueño con árboles de flores
atacando a las casas,
con perros abandonados comiéndose
perritos bien peinados.

Todo el mundo muere, tarde, a la misma hora,
hebras de lana que se desteje.

miércoles 11 de enero de 2012

Marc Chagall







Un hilo y una caña
envueltos en papel de seda
rojo azul apretado
se rojea y azulea el cielo
mientras vuela colgando del
hilo el enorme barrilete,
y por debajo van floreciendo casas
con jardines de techos negros y azules
y rojos y verdes como el frío que se cuela
por debajo de la puerta.

Cuando el hilo se corta ya no es hilo,
y el barrilete barre el cielo
amontonando las estrellas
para que la señora que limpia las junte.

Me cansa ver todas imágenes parecidas,
es como hablar siempre del clima
con el taxista porque creemos que
el pobre tío no sabe de otra cosa,
como si no pudiésemos hablar de las estupideces
que hablaban los del club de la serpiente
sobre un coche que se paga por hora.

O hablar volando sobre un barrilete
mientras el ver y el azul y el amarillo
se agarran y forman colores en el cielo.

como un barrilete.

sábado 7 de enero de 2012

Q

-Pareceme, Sancho, que tienes mucho miedo.
-Sí tengo -respondió Sancho-, mas ¿en que lo hecha de ver vuestra merced ahora más que nunca?
-En que ahora más que nunca hueles, y no a ámbar -respondió Don Quijote.

martes 29 de noviembre de 2011

No hay nada,
entre las cosas creadas por el hombre,
más productivo que el vidrio.
Se puede tejer un pulóver, con fibra de vidrio
para abrigar a los viejitos que ya tienen la vida perdida
y se quieren abrigar en el calor de la piel abierta,
de la sangre tibia.

Se puede mirar a través de un circulito
y ver, siempre ver, más claro que con el ojo desnudo,
ver como el tiempo se frena en seco, en un papelito.

También se puede, con un poco de ingenio,
crear jaulas hermosas para que vuelen los peces y no se escapen
ni se sientan perdidos en el aire.

¿También se puede?

El vidrio roto también es arte. Las lineas,
los trozos alargados o cuadrados.
Un florero con palos de vidrio.

Por las noches,
cuando el calor del colchón suena como un despertador
salgo con bolitas de vidrio en la mano
y con una pistola de aire se las disparo a los vidrios de las lámparas
de los autos, de las ventanas.
Porque me gusta ver todo un poco roto.
Porque ver las rayas de vidrio, las astillas de vidrio,
los cristales del vidrio
me deja ver también que
detrás del vidrio hay vidrio que se rompe
y se ve raro.

Porque ya lo dije antes,
no hay nada, entre las cosas creadas por el hombre
más productivo que el vidrio.
escribir sobre la arena, para que a la noche la marea
borre todo
imprimir con tinta al agua, para que a la noche la marea borre todo
escribir como en art atak, con azúcar o con tiza
para que a la noche la marea borre todo

escribir con pis en la nieve, para que a la mañana el sol borre todo
escribir en un pan de manteca, para que a la mañana el sol borre todo
escribir con helados de agua, para que a la mañana el sol borre todo

escribir con bollos de papel, para que a la tarde el viento se lleve todo
escribir en los pétalos de las amapolas, para que en el verano el viento se lleve todo
escribir con las plumas de los canarios, para que a la tarde el viento se lleve todo

escribir en papel, escribir en el disco rígido de la máquina, escribir en los márgenes de los libros de otros,
escribir “mierda” en muchos lados.
Escribir para leerlo y que se lo lleven todos.

jueves 22 de septiembre de 2011

Acá en La Plata cada número es una calle
y cada pedazo de tierra una buen lugar para
ensartarle treinta departamentos.

Se remontan solos en el cielo
los panaderos que fuimos arrancando de
los patios de tierra. Nadie les pone un hilo
para llevarlos a pasear y divertirse.

Acá en La Plata cada calle es una persona
que se estira de punta a punta para llegar a la nada,
y cada adoquín termina siendo un estorbo.

Las hormigas tejen redes en el suelo
Que terminan debajo de las casas.
No hay veneno que alcance para matarlas
Y los caracoles se debilitan por el hambre.

Acá en La Plata cada tipo es un artista
que no escucha a nadie, que crea solo, sin leer,
y se re-con-tra-ca-ga en todos.