domingo, 1 de noviembre de 2009

Una vez senté a la verdad en
mis rodillas y la encontré amarga,
y la mandé a cagar.

Una vez senté a la verdad en
mis rodillas y la encontré amarga,
y la mandé a cagar.

Y se fue caminando como una tijera
recortando la realidad
como si fuese papelitos de colores.

Y no volvió.
Ahora vivo la gran mentira
de querer ser vos.

5 comentarios:

  1. QUÉ BUENO MARTIN PESCADOR
    ME GUSTA CHE

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  2. hola camisa de abuelo. no te quedes dormido o sí. siempre andas caminando en tus poesías.

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  3. El problema de la calle es justamente eso, no deja de ser lo que tiene que ser, uno solo no puede dejar de caminarla.

    Las veredas van debajo de las zapatillas.

    Copado el blog.

    jlg

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  4. Es verdad......jeje
    Ahora cuando veo alguna de esas películas (las de los 80's particularmente)me causa gracia las cosas que me asustaban en esa época....y lo berreta que se ven los efectos especiales en alguna de ellas.... :p
    Crecer en los 80's me convirtió en fan de este género hasta el dia de hoy :)

    Saludos y gracias por pasar a mi blog.

    Dani.

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  5. todo es tan relativo que la verdad y la mentira son amigas...no existen grandes diferencias entre ellas.

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